{"id":8,"date":"2011-12-22T17:36:15","date_gmt":"2011-12-22T16:36:15","guid":{"rendered":"http:\/\/feluam.noblogs.org\/?p=8"},"modified":"2012-01-02T17:59:30","modified_gmt":"2012-01-02T16:59:30","slug":"dialectica-del-cenit-y-el-ocaso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/feluam.noblogs.org\/?p=8","title":{"rendered":"Dial\u00e9ctica del C\u00e9nit y el Ocaso"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: inherit;font-size: small\">Texto de Miguel Amoros basado en la charla de t\u00edtulo \u00abDesarrollismo y Progresismo\u00bb enmarcada dentro de las <a href=\"http:\/\/jornadascriticadelprogreso.blogspot.com\/%20\">\u00abJornadas Cr\u00edtica al Progreso\u00bb <\/a>organizadas por la Federaci\u00f3n de Estudiantes Libertarios de la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid(FEL-UAM).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-size: small\">Audio de la Charla:\u00a0<a href=\"http:\/\/dl.dropbox.com\/u\/1466770\/Audios\/Amoros-Desarrollismo%20y%20Progresismo%28FEL%29.3gp\">http:\/\/dl.dropbox.com\/u\/1466770\/Audios\/Amoros-Desarrollismo%20y%20Progresismo%28FEL%29.3gp<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><span style=\"font-size: medium\">DIAL\u00c9CTICA DEL CENIT Y EL OCASO<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El capitalismo ha alcanzado su cenit, ha traspasado el umbral a partir del cual las medidas para preservarlo aceleran su autodestrucci\u00f3n. Ya no puede presentarse como la \u00fanica alternativa al caos; es el caos y lo ser\u00e1 cada vez m\u00e1s. Durante los a\u00f1os sesenta y setenta del pasado siglo, un pu\u00f1ado de economistas disconformes y pioneros de la ecolog\u00eda social constataron la imposibilidad del crecimiento infinito con los recursos finitos del planeta, especialmente los energ\u00e9ticos, es decir, se\u00f1alaron los l\u00edmites externos del capitalismo. La ciencia y la tecnolog\u00eda podr\u00edan ampliar esos l\u00edmites, pero no suprimirlos, originando de paso nuevos problemas a un ritmo mucho mayor que aqu\u00e9l al que hab\u00edan arreglado los viejos. Tal constataci\u00f3n negaba el elemento clave de la pol\u00edtica estatal de posguerra, el desarrollismo, la idea de que el desarrollo econ\u00f3mico bastaba para resolver la cuesti\u00f3n social, pero tambi\u00e9n negaba el eje sobre el que pivotaba el socialismo, la creencia en un futuro justo e igualitario gracias al desarrollo indefinido de las fuerzas productivas dirigidas por los representantes del proletariado. Adem\u00e1s, el desarrollismo ten\u00eda contrapartidas indeseables: la destrucci\u00f3n de los h\u00e1bitat naturales y los suelos, la artificializaci\u00f3n del territorio, la contaminaci\u00f3n, el calentamiento global, el agujero de la capa de ozono, el agotamiento de los acu\u00edferos, el deterioro de la vida en medio urbano y la anomia social. El crecimiento de las fuerzas productivas pon\u00eda de relieve su car\u00e1cter destructivo cada vez m\u00e1s preponderante. La fe en el progreso hac\u00eda aguas; el desarrollo material esterilizaba el terreno de la libertad y amenazaba la supervivencia. La revelaci\u00f3n de que una sociedad libre no vendr\u00eda jam\u00e1s de la mano de una clase directora, que mediante un uso racional del saber cient\u00edfico y t\u00e9cnico multiplicase la producci\u00f3n e inaugurara una \u00e9poca de abundancia donde todos quedaran ah\u00edtos, no era m\u00e1s que una consecuencia de la cr\u00edtica de la funci\u00f3n socialmente regresiva de la ciencia y la tecnolog\u00eda, o sea, del cuestionamiento de la idea de progreso. Pero el progresismo no era solamente un dogma burgu\u00e9s, era la caracter\u00edstica principal de la doctrina proletaria. La cr\u00edtica del progreso implicaba pues el final no s\u00f3lo de la ideolog\u00eda burguesa sino de la obrerista. La soluci\u00f3n a las desigualdades e injusticias no radicaba precisamente en un progresismo de nuevo cu\u00f1o, en otra idea del progreso depurada de contradicciones. Como dijo Jaime Semprun, cuando el barco se hunde, lo importante no es disponer de una teor\u00eda correcta de la navegaci\u00f3n, sino saber c\u00f3mo fabricar con rapidez una balsa de troncos. Aprender a cultivar un huerto como recomend\u00f3 Voltaire, a fabricar pan o a construir un molino como desean los neorrurales podr\u00eda ser m\u00e1s importante que conocer la obra de Marx, la de Bakunin o la de la Internacional Situacionista. Eso significa que los problemas provocados por el desarrollismo no pueden acomodarse en el \u00e1mbito del saber especulativo y de la ideolog\u00eda porque son menos te\u00f3ricos que pr\u00e1cticos, y, por consiguiente, la cr\u00edtica tiene que encaminarse hacia la praxis. En ese estado de urgencia, el c\u00f3mo vivir en un r\u00e9gimen no capitalista deja de ser una cuesti\u00f3n para la utop\u00eda para devenir el m\u00e1s realista de los planteamientos. Si la libertad depende de la desaparici\u00f3n de las burocracias y del Estado, del desmantelamiento de la producci\u00f3n industrial, de la abolici\u00f3n del trabajo asalariado, de la reapropiaci\u00f3n de los conocimientos antiguos y del retorno a la agricultura tradicional, o sea, de un proceso radical de descentralizaci\u00f3n, desindustrializaci\u00f3n y desurbanizaci\u00f3n debutando con la reapropiaci\u00f3n del territorio, el sujeto capaz de llevar adelante esa inmensa tarea no puede ser aqu\u00e9l cuyos intereses permanec\u00edan asociados al crecimiento, a la acumulaci\u00f3n incesante de capital, a la extensi\u00f3n de la jerarqu\u00eda, a la expansi\u00f3n de la industria y a la urbanizaci\u00f3n generalizada. Un ser colectivo a la altura de esa misi\u00f3n no podr\u00eda formarse en la disputa de una parte de las plusval\u00edas del sistema sino a partir de la deserci\u00f3n misma, encontrando en la lucha por separarse la fuerza necesaria para constituirse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al final de la era fordista, tras la subida de precios del petr\u00f3leo como consecuencia del cenit de la producci\u00f3n en Estados Unidos, conocemos la salida que busc\u00f3 la clase dirigente para preservar el crecimiento: un desarrollismo de nuevo tipo, neoliberal, basado primero en el fin del Estado-naci\u00f3n, la privatizaci\u00f3n de la funci\u00f3n p\u00fablica, el abandono del patr\u00f3n oro, la energ\u00eda nuclear, la eliminaci\u00f3n de las trabas aduaneras, el abaratamiento del transporte, la globalizaci\u00f3n de los mercados, la expansi\u00f3n del cr\u00e9dito y la desregulaci\u00f3n del mundo laboral. Una segunda fase, algo m\u00e1s keynesiana, rentabilizar\u00eda la destrucci\u00f3n acumulada mediante un desarrollismo llamado sostenible, integrando el punto de vista ecologista en un capitalismo \u201cverde\u201d. El Estado recuperar\u00eda un tanto su papel de impulsor econ\u00f3mico que ten\u00eda en la \u00e9poca anterior de capitalismo nacional financiando dicha modernizaci\u00f3n y forzando el reciclaje de la poblaci\u00f3n en el consumo de mercanc\u00eda labelizada. Tambi\u00e9n conocemos las alternativas progresistas neokeynesianas que en el marco del orden establecido reivindicaron \u201cotra\u201d globalizaci\u00f3n en donde las cargas estuvieran mejor distribuidas, o lo que viene a ser lo mismo, una mundializaci\u00f3n tutelada por los Estados que respetara los intereses de la burocracia obrerista y el estatus de las clases medias. Esta propuesta descansaba en la falsa suposici\u00f3n de que el Estado era un instrumento neutral frente al capitalismo, y no la adecuada expresi\u00f3n pol\u00edtica de sus intereses. Como quiera que fuera, ambas pol\u00edticas \u2013la neoliberal conservadora y la neokeynesiana socialdem\u00f3crata&#8211; fracasaron al tropezar el capitalismo con sus l\u00edmites internos. La liquidaci\u00f3n de las econom\u00edas locales arruin\u00f3 poblaciones enteras que se fueron acumulando en las periferias de las metr\u00f3polis, dando vida a inmensos poblados de chabolas. Innumerables masas emigraron a los pa\u00edses \u201cdesarrollados\u201d, extendiendo las consecuencias de la crisis demogr\u00e1fica a las zonas privilegiadas del turbocapitalismo. Esta nueva mutaci\u00f3n del capital creaba una nueva divisi\u00f3n social: los integrados y los excluidos del mercado. La contenci\u00f3n de la exclusi\u00f3n qued\u00f3 fundamentalmente en manos del Estado, en absoluto neutro, obligado a desarrollar para la ocasi\u00f3n pol\u00edticas represivas de control de la inmigraci\u00f3n y extenderlas a cualquier forma de disidencia. Por otro lado, el car\u00e1cter eminentemente especulativo de los movimientos financieros internacionales y las pol\u00edticas estatistas clientelares, tras una d\u00e9cada de euforia, condujeron a la bancarrota general del 2008, agravada por las deudas que los Estados no hab\u00edan podido rembolsar, precipitando una vuelta al neoliberalismo mucho m\u00e1s dura. Las medidas draconianas son necesarias para traspasar la crisis provocada por los Bancos y los Estados a la poblaci\u00f3n asalariada, mayoritariamente hipotecada. La pauperizaci\u00f3n material de un tercio de la poblaci\u00f3n se suma a una pauperizaci\u00f3n moral vieja de a\u00f1os, pero la incapacidad irremediable de crecer lo suficiente de los Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea si no es compensada con una demanda emergente, china o india, proporcionar\u00e1 un marco cr\u00edtico duradero donde podr\u00e1 invertirse el proceso de anomia. Potencialmente, y por mucho tiempo, el espectro de Grecia \u2013las condiciones griegas\u2014asediar\u00e1 la conciencia de los dirigentes. La venganza o la voluntad de desquite dominar\u00e1n en los primeros momentos con toda la secuela de conflicto y violencia, pero para construir habr\u00e1 de darse en las masas vapuleadas un sentimiento de dignidad a la par que el desarrollo de una conciencia verdaderamente subversiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Parad\u00f3jicamente, en la fase actual de descomposici\u00f3n del sistema dominante, las contradicciones internas ocultan las externas. El drama de la exclusi\u00f3n, el paro, la precariedad, los recortes, los desahucios y el empobrecimiento de las clases medias asalariadas, al poner por delante sus intereses inmediatos todav\u00eda ligados al mantenimiento de un estilo de vida urbano, artificial y consumista, han oscurecido moment\u00e1neamente la cuesti\u00f3n esencial, el rechazo del credo del progreso, y, por consiguiente, el del modelo social y urbano que le es inherente. En consecuencia, la creciente \u201chuella ecol\u00f3gica\u201d y la insostenibilidad intr\u00ednseca de la supervivencia bien o mal abastecida bajo el capitalismo no se han tenido en consideraci\u00f3n, por lo que las exigencias desindustrializadoras y desurbanizadoras parecen fuera de lugar. La protesta urbana, obrera o populista, rechaza pagar la factura de la gesti\u00f3n desarrollista anterior y as\u00ed se contenta con exigir \u201cotra\u201d pol\u00edtica, \u201cotra\u201d banca u \u201cotro\u201d sindicalismo, a lo sumo, \u201cotro\u201d capitalismo, pero jam\u00e1s se plantear\u00e1 seriamente la ruralizaci\u00f3n o la desaparici\u00f3n de las metr\u00f3polis, es decir, otra manera de convivir, otra sociedad u otro planeta. La mayor\u00eda de los habitantes de las conurbaciones solamente busca o aspira a encontrarse con la naturaleza los fines de semana, en tanto que consumidores de relax y paisaje, por lo que una cr\u00edtica antidesarrollista tiene serios problemas para darse a conocer fuera de estrechos c\u00edrculos, ya que la mentalidad urbana es incapaz de asumirla y los desertores del asfalto son todav\u00eda pocos. Por otra parte, la poblaci\u00f3n campesina, residual, sufre un deterioro mental a\u00fan peor, fruto de su suburbanizaci\u00f3n, y las m\u00e1s de las veces reproduce estereotipos ideol\u00f3gicos urbanos. La cr\u00edtica antidesarrollista no cuaja pues, ni en el medio rural, que deb\u00eda ser el suyo, ni en el medio urbano, mucho menos propicio. Por eso la materializaci\u00f3n en la pr\u00e1ctica del antidesarrollismo como defensa del territorio se ve sometida a multitud de inconsecuencias y limitaciones. El car\u00e1cter espec\u00edficamente local de dicha defensa juega en su contra. Apenas se conforma una oposici\u00f3n contra una nocividad particular, surgen acompa\u00f1antes municipalistas, verdes o nacionalistas, que tratan de confinarla como \u201cnimby\u201d en la localidad, exprimirla pol\u00edticamente y empantanarla en marismas jur\u00eddicas y administrativas. Solamente en los casos en que ha conseguido aliados de las conurbaciones gracias precisamente a los irregulares de la post ciudad, ha podido formularse un inter\u00e9s general y desarrollarse un conflicto de envergadura (p. e. contra trasvases, contra las l\u00edneas MAT, contra el TAV, contra autopistas, centrales e\u00f3licas, etc.). Resumiendo, la defensa del territorio est\u00e1 lejos mostrarse como el \u00fanico conflicto realmente anticapitalista, ya que, debido a las condiciones hostiles que debe afrontar, no consigue constituir una comunidad de lucha estable y suficientemente consciente que contribuya con eficacia a incrementar el n\u00famero de renegados de la urbe. Todav\u00eda no ha logrado transformar la descomposici\u00f3n urbana en fuerza creativa rural, ni la oposici\u00f3n al desarrollismo territorial en barrera contra la urbanizaci\u00f3n total.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ser\u00e1 necesaria otra vuelta de tuerca en la crisis para que la cuesti\u00f3n urbana \u2013el problema de desmontar la conurbaci\u00f3n&#8211; aparezca en el centro de la cuesti\u00f3n social. En efecto, la conurbaci\u00f3n es la forma ideal de la organizaci\u00f3n del espacio por el capitalismo; una gran concentraci\u00f3n de consumidores hecha posible por la abundancia hasta ahora ilimitada de combustible f\u00f3sil barato y de agua potable. Es de suponer que un encarecimiento del combustible conducir\u00eda a una crisis energ\u00e9tica que pondr\u00eda en peligro la agricultura industrial, el sistema de vida urbano y la existencia misma de las conurbaciones. Igual suceder\u00eda con una sequ\u00eda prolongada que exigiera la construcci\u00f3n de numerosas desaladoras funcionando con petr\u00f3leo. Ese es el horizonte que perfila a corto plazo la gran demanda de los pa\u00edses emergentes y el cenit de la producci\u00f3n petrol\u00edfera a medio: el fin de la era de la energ\u00eda barata. No hay remedio posible puesto que la energ\u00eda nuclear y las llamadas \u201crenovables\u201d son caras, necesitan igualmente para su puesta en marcha ingentes cantidades de combustible f\u00f3sil cada vez menos al alcance y el ritmo de su producci\u00f3n nunca podr\u00e1 satisfacer las exigencias de un consumo creciente. El capitalismo verde es una falacia y la globalizaci\u00f3n est\u00e1 entrando en su fase terminal; las innovaciones tecnol\u00f3gicas no podr\u00e1n salvarla. La perspectiva de un declive de la producci\u00f3n industrial de energ\u00eda pinta de negro el futuro de las conurbaciones, puesto que un encarecimiento del transporte paralizar\u00e1 los suministros y las volver\u00e1 inviables. Los bloques de viviendas, los rascacielos, los centros comerciales, los adosados residenciales, los pol\u00edgonos log\u00edsticos, las autopistas y dem\u00e1s se deteriorar\u00e1n a gran velocidad. Entonces, los sofisticados materiales de construcci\u00f3n, el aire acondicionado, los electrodom\u00e9sticos, los ordenadores, la calefacci\u00f3n central, la telefon\u00eda m\u00f3vil y los autom\u00f3viles ser\u00e1n cosas del pasado. Adem\u00e1s, el calentamiento global es imparable puesto que el consumo de energ\u00edas contaminantes es imposible de aminorar, y, en pocos a\u00f1os, cuatro o cinco, desbocar\u00e1 el cambio clim\u00e1tico y entonces los da\u00f1os provocados ser\u00e1n irreversibles. El decaimiento de la agricultura industrial \u2013esclava del fuel, de los abonos y herbicidas petroqu\u00edmicos\u2014junto con las secuelas del calentamiento \u2013incremento del efecto invernadero, deforestaci\u00f3n, erosi\u00f3n, salinizaci\u00f3n y acidificaci\u00f3n de los suelos, desertificaci\u00f3n, sequ\u00edas e inundaciones&#8211; desembocar\u00e1n en una crisis alimentaria de graves consecuencias. La mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n urbana quedar\u00e1 desabastecida, vi\u00e9ndose impelida violentamente a buscar comida y combustible fuera, desperdig\u00e1ndose por un campo esquilmado. El que este proceso de expulsi\u00f3n del vecindario se efect\u00fae de forma ca\u00f3tica y terrorista o transcurra positivamente depender\u00e1 de la capacidad integradora de las comunidades de lucha surgidas de la deserci\u00f3n y la defensa del territorio. Si \u00e9stas son d\u00e9biles no podr\u00e1n enfrentarse a la avalancha de una poblaci\u00f3n hambrienta y transformar su desesperaci\u00f3n en fuerza para el combate por la libertad y la emancipaci\u00f3n. La desagregaci\u00f3n del turbocapitalismo dar\u00eda lugar entonces a un reguero de formaciones capitalistas primitivas defendidas por poderes locales y regionales autoritarios. Ser\u00e1 inevitable que la sociedad se contraiga y se vuelva intensamente localista, pero lo peque\u00f1o no siempre es hermoso. Puede ser horrible si la necesaria ruralizaci\u00f3n que habr\u00e1 de afrontar las consecuencias de una superpoblaci\u00f3n repentina y brutal, no discurre por v\u00edas revolucionarias, es decir, si se limita a una producci\u00f3n centralizada y privilegiada de comida y energ\u00eda en lugar de orientarse hacia la creaci\u00f3n de comunidades libres y aut\u00f3nomas capaces de resistir a la depredaci\u00f3n post urbana. En definitiva, si el proceso ruralizador no respira esa atm\u00f3sfera de libertad que anta\u00f1o se atribu\u00eda a las ciudades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A fin de no caer en profec\u00edas apocal\u00edpticas y evitar que la ciencia ficci\u00f3n se adue\u00f1e de los an\u00e1lisis futuristas postulando retornos al paleol\u00edtico o a la barbarie de g\u00e9nero cinematogr\u00e1fico, conviene considerar la crisis energ\u00e9tica como un marco general y un horizonte temporal que condicionar\u00e1 cada vez m\u00e1s el acontecer social con el chantaje consabido de \u2018o la energ\u00eda o el caos\u2019 sin por lo tanto determinarlo completamente. La especulaci\u00f3n novelesca es deudora de la actitud contemplativa frente a la cat\u00e1strofe, t\u00edpica de la religi\u00f3n &#8211;o de su equivalente secular, la ideolog\u00eda historicista&#8211; que considera lo que adviene como resultado forzoso y no como una posibilidad entre muchas, un desenlace en el tiempo fruto de m\u00faltiples variables: la conciencia del momento, la inteligencia de los cambios, la configuraci\u00f3n de fuerzas independientes, la habilidad en captar las contradicciones que se manifiestan y en aprovechar las ocasiones que se presentan&#8230; Ni el resultado explica enteramente el proceso, ni el proceso, el resultado. El cenit no precede necesariamente a la extinci\u00f3n. Entre los dos interviene el juego dial\u00e9ctico de la t\u00e1ctica y de la estrategia entre contrincantes con fuerzas desiguales, a corto y medio plazo. El juego de la guerra social. Las esperanzas de los sectores aferrados a la conservaci\u00f3n del capitalismo de Estado en un decrecimiento paulatino, pac\u00edfico y voluntario ser\u00e1n prontamente desmentidas por la brutalidad de las medidas de adaptaci\u00f3n a escenarios de escasez y penuria y la din\u00e1mica social violenta que van a originar. Si bien el colapso catastr\u00f3fico no va a producirse en fecha fija, inminente, tampoco va a ser inevitable la entronizaci\u00f3n de un r\u00e9gimen ecofascista; sin embargo, la probabilidad m\u00e1s o menos cercana de ambos fen\u00f3menos puede servir para llevar la acci\u00f3n por derroteros consecuentes, logr\u00e1ndose as\u00ed en las sucesivas confrontaciones una salida favorable al bando de los partidarios de un cambio social radical y libertario. Nada est\u00e1 decidido, por lo que todo es posible, incluso las utop\u00edas y los sue\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em><span style=\"color: #000000\"><span style=\"font-family: Times New Roman,serif\">Charlas de Pineda de Mar organizada por la secci\u00f3n local de la CNT en Can Comas (30 de junio de 2011), de Segorbe, en el Ateneo Libertario Octubre del 36 (2 de julio), de La Llagosta, en les Jornades de l\u2019autogesti\u00f3 de Can Piella (24 de julio), de Lleida, en el CSA La Maranya (30 de julio), de Valladolid, en las Jornadas Agroecol\u00f3gicas del BAH, (6 de noviembre) y de Madrid, en las Jornadas de Critica al Progreso organizadas por la Federaci\u00f3n de Estudiantes Libertarios (8 de noviembre). <\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto de Miguel Amoros basado en la charla de t\u00edtulo \u00abDesarrollismo y Progresismo\u00bb enmarcada dentro de las \u00abJornadas Cr\u00edtica al Progreso\u00bb organizadas por la Federaci\u00f3n de Estudiantes Libertarios de la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid(FEL-UAM). Audio de la Charla:\u00a0http:\/\/dl.dropbox.com\/u\/1466770\/Audios\/Amoros-Desarrollismo%20y%20Progresismo%28FEL%29.3gp DIAL\u00c9CTICA DEL &hellip; <a href=\"https:\/\/feluam.noblogs.org\/?p=8\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4671,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,1],"tags":[],"class_list":["post-8","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos","category-todas-las-entradas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/feluam.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/feluam.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/feluam.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feluam.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4671"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feluam.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/feluam.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44,"href":"https:\/\/feluam.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8\/revisions\/44"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/feluam.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/feluam.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/feluam.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}